Desde hace un mes, la mirada de todos está puesta sobre su experiencia -vivida y registrada en su historia personal- en torno al doblete sísmico del 24 de junio de 2026. En estas semanas, el duelo colectivo se abrió -como ese espacio de adaptación emocional necesario ante una pérdida- para, a partir de allí, comprender que todos transitan este proceso de diferentes maneras:
Dado el nivel de devastación alcanzado en el estado La Guaira, los sobrevivientes de la zona, que forma parte de la Gran Caracas, tienen en su sistema nervioso una información diferente a la que experimentaron quienes viven en El Junquito, El Paraíso, San Bernardino y Altamira, lugares de la capital venezolana donde hubo también estructuras colapsadas, en menores cantidades.
Por otra parte, están los sobrevivientes que sintieron, al igual que todos, el movimiento dual de la Tierra, algunos con pérdidas de seres amados, otros con pérdidas de bienes materiales. Otro grupo de sobrevivientes que no tuvo pérdidas de afectos ni económicas. Sin dejar de mencionar a los hijos de Venezuela que están en el extranjero.
En todos los casos hay emociones, diferentes y todas válidas, ninguna menos importante que otras, lo trascendental hasta aquí es la manera cómo, cada uno de los venezolanos que vivenció este par de terremotos, logra gestionarlas (sus emociones) para seguir la evolución de su vida en esta Tierra que continuará en movimiento.
Liberación de energía acumulada
Bien se puede hacer una analogía entre el movimiento de las placas tectónicas que tienen también sus dinámicas de interacción, fricción, se “atoran”, se produce una “ruptura violenta” hasta liberar su energía (te invito que en el momento exacto de leer este párrafo hagas una respiración profunda).
Si los movimientos de la Tierra que habitamos son aún indescifrables para el conocimiento científico, desde la mirada sistémica comprendemos que si la Pachamama libera su energía acumulada, las personas también lo hacen, algunas se transforman en cada uno de sus propios movimientos, sean sutiles o bruscos.
Foto: alegfoto. La Guaira, 21 de julio 2026 El agua tiene todos los secretos del mundo.
Un movimiento individual
El doblete sísmico, además, movió algo a nivel individual: emociones, situaciones, decisiones, conflictos inconscientes, que estaban -pero invisibles- a manera quizá de cargas, culpas o dinámicas familiares.
Por ejemplo: el modo supervivencia que se activó en todos los casos como respuesta biológica ante los eventos naturales. Ahora, quienes lean este texto pueden reflexionar si han vivido así gran parte de su vida, sin necesidad de estar en medio de un evento real que representaba riesgo para su seguridad.
Tal vez exista una larga lista de duelos sin mirar, sin trabajar, y su peso acompaña a muchos cada nuevo día: duelos por rupturas amorosas, por culminaciones de proyectos, por mudanzas, por cambios de colegio -en los niños-, por pérdidas de mascotas, de dinero. ¿Lo ves?
Cuántas veces has tenido miedo de mirar la soledad, la infidelidad; miedo de tomar decisiones que te cambien de personas, lugares y emociones; miedo de concluir tu participación en sociedades, proyectos laborales donde no avanzas.
Eso es la mirada sistémica, mirar profundo -desde el alma- con el propósito de ordenarte en tu vida, desde el amor y la pertenencia en todos tus sistemas, iniciando en la familia hasta llegar al país, al mundo. Se trata es de soltar las cargas, reconciliar el dolor, transformarlo y continuar... Viviendo tu vida y caminando en tu propio destino.
Autora: Raymar
Katiuska Vásquez Cervantes. Comunicadora
social y consteladora familiar, según la Hellinger Sciencia
En ocasiones dejamos que pasen desapercibido nuestros propios dobletes sistemicos, y hacemos que la vida continúe de forma tal que esos duelos sigan carcomiendo nuestras emociones y moviendo nuestros pisos físicos, emocionales, mentales y espirituales.
Agradecida con esta maravillosa escuela porque tengo esta mirada y aún siendo así tengo esa culpa sistémica pero he aprendido dar gracias a Dios por todo como es y fue
A veces necesitamos sacudones en nuestras vidas para poder avanzar, para poder quitarnos el miedo que nos paraliza y dar el primer paso que nos permita fluir y demostrar que estamos para triunfar
Gracias Raymar, sin duda hay personas que a diaria y de manera inconsciente viven en modo supervivencia por duelo o traumas que se enquistan en el alma, este movimiento del Doblete Sísmico dejo un duelo en el alma Colectiva de Venezuela y en cada una de las familias que experimentaron pérdidas materiales y físicas. Mirar este dolor para sentirlo es la única manera de vivir el Duelo por la pérdida y salir del estado de ansiedad y de supervivencia.
Un gran movimiento que nos desconecto y nos re conecto con la muerte y la Vida para lograr integrar mis emociones y miedos internos como debilidad e impulso al mismo tiempo hacia la Vida y el Amor por Hacer y Ser más útil en muchos más movimientos y contexto… Agradezco al Creador, a mis Ancestros, mis Padres, a la Vida que me da siempre … a tantos Maestros de antes, Bert Helliguer, ECOSIC y tantos caminantes conmigo…
Gracias Raymar, por tu interesante entrega, de la situación del doblete terremoto en Venezuela, nos permite reflexionar ante un hecho colectivo como desde nuestro interior llegamos a sentir y salir de estas muchas emociones como los duelos no vividos, las muertes repentinas, las perdidas humanas y materiales , causando tanto dolor , moviendo muchas heridas internas, que como historias vienen viajando de lejos, gracias a nuestra escuela y los Maestros Milagros Ortega y. José Manuel Pérez Ortega y al legado del Maestro Berth Hellinger podemos ,mirar aquello que es más grande poder salir de esto que nos comprime contamos con las herramientas como bien lo indican los Maestros, gracias, gracias, gracias
Así es Raimar, en nuestra vida hemos sentido y vivido un doblete sísmico, dónde el dolor nos parte el Alma en dos
Dónde tenemos que comenzar la vida de nuevo levantando escombros de lo que quedó , de no saber cómo continuar, pero que en mi caso con la herramienta tomada el apoyo y la contención de la familia, los amigos y esta maravillosa escuela fueron fundamentales para seguir adelante y decir si puedo y yo me quedo un poco mas para dar lo mejor de mi……
A raíz de este suceso ciertamente afloraron a la superficie duelos no elaborados, junto a la posibilidad de evaluar el camino de vida y la certeza de la confianza en lo más grande. Honra a todos desde donde lo vivieron es perfecto.
Gracias Raymar. Sin duda un gran movimiento que nos llevó a poder mirar los movimientos que dentro de nosotros se vienen mostrando y no le préstamos atención. Haciéndome cada día más consciente y manteniéndome en el aquí y ahora.